Antes de firmar

Las 12 cláusulas que hay que revisar antes de firmar

Qué mirar antes de firmar con una agencia de creadoras: permanencia, comisión, titularidad de las cuentas, exclusividad, confidencialidad y salida. Con las señales de alarma de cada una.

Un contrato no se lee para entenderlo entero: se lee buscando doce cosas concretas. Esta es la lista, con lo que debería decir cada cláusula y la señal de alarma correspondiente. Si todavía no has llegado al contrato y estás decidiendo si esa agencia merece la pena, empieza por las nueve comprobaciones antes de firmar.

¿Prefieres que lo veamos contigo? Pide una evaluación gratuita — sin compromiso y sin pagar nada.

Antes de empezar, la regla que vale más que todo lo demás: lo que no está escrito, no existe. Da igual lo bien que se hayan portado por mensaje. Si algo importante se acordó hablando, pide que se incluya en el papel.

1. Quién firma

Debe aparecer la razón social completa, el número fiscal y el domicilio de la empresa, y la persona que firma en su nombre.

Alarma: que quien firme sea solo un nombre de persona sin empresa detrás, o un nombre comercial que no corresponde a ninguna sociedad registrada. Si mañana hay un problema, tienes que saber a quién reclamas.

2. Qué te dan exactamente

La lista de servicios debe ser concreta: qué se publica, con qué frecuencia, quién edita, quién gestiona mensajes, qué reportes recibes y cada cuánto.

Alarma: fórmulas como "servicios de gestión integral" sin detallar nada. Si no se puede medir, no se puede incumplir, y si no se puede incumplir, no te protege.

3. La comisión

Un porcentaje claro sobre una base clara. Y ojo con la base: no es lo mismo un porcentaje sobre lo que genera la cuenta que sobre lo que llega a tu bolsillo después de la comisión de la plataforma. Que diga exactamente sobre qué se calcula.

Alarma: porcentajes variables sin regla escrita, o "se acordará según resultados". Qué porcentajes son habituales y qué incluye cada uno lo contamos en qué comisión cobra una agencia.

4. Cuotas, gastos y extras

Debe decir explícitamente qué está incluido y si hay algún gasto que corra por tu cuenta (publicidad pagada, por ejemplo).

Alarma: cuota de entrada, mensualidad fija, o una cláusula que permita a la agencia "repercutir gastos" sin límite ni aprobación previa tuya. Cualquier pago por tu parte antes de empezar es motivo para parar: lo explicamos en si te piden dinero por adelantado.

5. Cuándo y cómo cobras

Fecha fija de liquidación, medio de pago e informe detallado. Lo normal es liquidación mensual.

Alarma: que el dinero de la plataforma llegue primero a una cuenta de la agencia y te lo transfieran después. Eso convierte tu ingreso en su flujo de caja, y si tienen un mal mes, el problema es tuyo.

6. Titularidad de las cuentas y del contenido

Tiene que decir, con todas las letras, que las cuentas, el contenido, la audiencia y los datos son tuyos, y que lo siguen siendo cuando termine el contrato.

Alarma: cualquier cesión de derechos "en exclusiva y a perpetuidad", o que la agencia figure como titular de los perfiles. Una cosa es que puedan usar tu material para trabajar mientras dure el contrato y otra que se lo queden. Cómo dar acceso a tus cuentas sin perder su control está en si tu agencia te pide la contraseña.

7. Duración y permanencia

Lo sano: indefinido con posibilidad de salir avisando con antelación (treinta días es habitual).

Alarma: permanencia de doce o veinticuatro meses, y sobre todo renovación automática por otro periodo igual si no avisas con mucha antelación. Esa cláusula está diseñada para que se te pase la fecha.

8. Penalización por salir

Lo sano es que no haya ninguna.

Alarma: cantidades fijas por marcharte, o fórmulas del tipo "una indemnización equivalente a los ingresos de los seis meses siguientes". Que esté escrito no significa que sea válido, pero significa que tendrás que discutirlo, y discutir cuesta dinero y tiempo. Si ya estás dentro de un contrato así, los pasos para salir están en cómo salir de tu agencia actual.

9. Exclusividad y no competencia

Es razonable que mientras trabajen contigo no te representen otros a la vez. No es razonable que después de irte no puedas trabajar con nadie durante un año.

Alarma: una no competencia posterior larga, amplia y sin compensación económica. Cuanto más se parezca a "no puedes trabajar en esto durante X tiempo", más problema tienes.

10. Confidencialidad — en las dos direcciones

Casi todos los contratos incluyen que tú guardes secreto sobre la agencia. Comprueba que la obligación es recíproca: que ellos están obligados a proteger tu identidad, tus datos y tu vida privada, y que esa obligación sobrevive al final del contrato.

Alarma: confidencialidad que solo te ata a ti. También: cláusulas que les permiten usarte como caso de éxito con tu nombre o tus redes sin pedirte permiso cada vez.

11. Límites de contenido

Si otra persona va a hablar con tus suscriptores o va a publicar en tu nombre, tiene que existir un documento de límites: qué se puede decir, qué no, qué contenido no se hace bajo ningún concepto.

Y una cláusula que suele faltar: quién responde si alguien del equipo se salta esos límites.

Alarma: que no exista tal documento, o que la agencia se reserve decidir el contenido "según criterio profesional".

12. Protección de datos y qué pasa al final

Debe decir qué datos tuyos tratan, para qué, cuánto los guardan y qué pasa cuando te vas: retirada de accesos, devolución o borrado del material, y en qué plazo.

Alarma: silencio absoluto sobre esto. Es el fleco que luego se convierte en "seguimos teniendo tus fotos en un disco".

Cómo suena una cláusula buena y una mala

Las cláusulas problemáticas rara vez dicen lo que hacen. Estos ejemplos están redactados para esta guía, no copiados de ningún contrato real, pero siguen los patrones que más se repiten. Pon el tuyo al lado y compara.

Titularidad de las cuentas

  • Bien: «Las cuentas, el contenido y la audiencia son propiedad exclusiva de la creadora durante la vigencia del contrato y tras su finalización. La agencia no adquiere ningún derecho sobre ellos.»
  • Mal: «La creadora cede a la agencia, en exclusiva y sin límite temporal, los derechos de explotación del contenido producido durante la relación.» Parece técnico, pero dice que tu contenido deja de ser tuyo.

Duración y renovación

  • Bien: «El contrato es indefinido. Cualquiera de las partes puede resolverlo con un preaviso de treinta días, sin penalización.»
  • Mal: «El contrato tendrá una duración de doce meses y se renovará automáticamente por periodos iguales salvo notificación con noventa días de antelación.» Si se te pasa esa fecha, tienes otro año.

Comisión

  • Bien: «La agencia percibirá el X % de los ingresos netos recibidos por la creadora de la plataforma, una vez descontada la comisión de esta.»
  • Mal: «La agencia percibirá un porcentaje de la facturación, que se ajustará según la evolución de la cuenta.» No dice cuánto, ni sobre qué, ni quién decide el ajuste.

Salida

  • Bien: «Al finalizar el contrato, la agencia retirará todos sus accesos en un plazo de cinco días y borrará el material de la creadora que conserve, confirmándolo por escrito.»
  • Mal: «En caso de resolución anticipada, la creadora abonará a la agencia una compensación equivalente a la comisión media de los últimos seis meses multiplicada por los meses restantes.»

No competencia

  • Bien: «Durante la vigencia del contrato, la creadora no contratará los mismos servicios con otra agencia.»
  • Mal: «Durante los doce meses siguientes a la finalización, la creadora no podrá desarrollar actividad en plataformas de contenido directamente ni a través de terceros.» Eso es prohibirte trabajar.

Confidencialidad

  • Bien: «Ambas partes guardarán confidencialidad. La agencia no revelará la identidad real de la creadora, sus datos ni su imagen fuera de las cuentas gestionadas, también tras el fin del contrato.»
  • Mal: «La creadora se obliga a no divulgar información sobre la agencia, sus métodos ni sus condiciones.» Solo te obliga a ti.

La lista para tener delante

Copia esta lista y marca cada punto con el contrato abierto. Si alguno queda sin marcar, pregunta por escrito antes de firmar.

  • ☐ Aparece la empresa con razón social, número fiscal y domicilio, y quién firma en su nombre.
  • ☐ Los servicios están detallados: qué, dónde, cada cuánto y quién.
  • ☐ La comisión es un porcentaje fijo y dice sobre qué base se calcula.
  • ☐ No hay cuota de entrada, mensualidad ni gastos que puedan cobrarte sin tu aprobación.
  • ☐ El cobro de la plataforma llega a tu cuenta, con fecha de liquidación e informe.
  • ☐ Las cuentas, el contenido y la audiencia son tuyos, también al terminar.
  • ☐ Puedes salir con un preaviso razonable, sin renovación automática trampa.
  • ☐ No hay penalización por salir.
  • ☐ La exclusividad acaba con el contrato.
  • ☐ La confidencialidad es recíproca y protege tu identidad.
  • ☐ Hay un documento de límites de contenido y dice quién responde si se incumple.
  • ☐ Dice qué pasa con tus datos, tus accesos y tu material al terminar, y en qué plazo.

Cómo revisarlo sin ser abogada

Tres consejos prácticos que funcionan aunque no entiendas el lenguaje jurídico:

  1. Busca por palabras. Abre el PDF y busca: "permanencia", "penalización", "exclusiv", "cesión", "renovación", "titularidad". Las cláusulas problemáticas casi siempre contienen una de esas palabras.
  2. Pregunta por escrito lo que no entiendas. La respuesta por correo se convierte en parte del acuerdo y, sobre todo, te enseña cómo se comportan cuando preguntas.
  3. Que lo lea alguien más. Un abogado si puedes; una persona de confianza si no. Una agencia que se incomoda porque vas a enseñárselo a un abogado te está dando la información más valiosa del proceso.
No firmes el mismo día que lo recibes. Ninguna oportunidad real se evapora en cuarenta y ocho horas, y la prisa es justo la condición en la que peor se leen los contratos.

Y si el contrato es bueno

Entonces firma tranquila. Un buen contrato no es el que te lo pone todo fácil: es el que describe con precisión qué pasa cuando las cosas se tuercen. Esa es exactamente la parte que nadie lee y la única que importa el día que hace falta.

Nosotros entregamos el contrato completo antes de que decidas nada, con preaviso de treinta días y sin penalizaciones. Puedes pedirlo en la evaluación gratuita y revisarlo con quien quieras, sin ningún compromiso.

Preguntas frecuentes

¿Qué palabras busco en el PDF para encontrar las cláusulas problemáticas?

Abre el contrato y usa el buscador con estas seis: «permanencia», «penalización», «exclusiv», «cesión», «renovación» y «titularidad». Las cláusulas que dan problemas casi siempre contienen alguna de ellas, así que en dos minutos tienes localizado lo que de verdad hay que leer despacio.

¿Es normal que una agencia pida exclusividad?

Que mientras trabajen contigo no te represente otra agencia a la vez es razonable. Lo que no lo es: una no competencia posterior, larga, amplia y sin compensación económica, es decir, que después de irte no puedas trabajar con nadie durante meses. Cuanto más se parezca a «no puedes dedicarte a esto durante X tiempo», más problema tienes.

¿Es mala señal que el dinero pase primero por la agencia?

Es una de las señales más claras. Si la plataforma paga a una cuenta de la agencia y ellos te transfieren después, tu ingreso se convierte en su flujo de caja: si tienen un mal mes, el problema es tuyo. Lo sano es que el cobro llegue a tu cuenta bancaria porque el perfil está a tu nombre, con liquidación mensual en fecha fija e informe detallado.

¿Debo firmar el mismo día que recibo el contrato?

No. Ninguna oportunidad real se evapora en cuarenta y ocho horas, y la prisa es justo la condición en la que peor se leen los contratos. Pregunta por escrito lo que no entiendas —la respuesta por correo se convierte en parte del acuerdo— y que lo lea alguien más: un abogado si puedes, una persona de confianza si no.

Siguiente paso

¿Quieres que revisemos tu caso?

Una evaluación gratuita y sin compromiso. Te decimos con franqueza si podemos ayudarte y cómo — y si no encajas, también te lo decimos.

Solicitar evaluación gratuita

Sin ningún pago. En esta fase nunca te pediremos documentos, contraseñas ni fotos íntimas.

Solicitar evaluación gratuita